la segunda bohemia | danza!

 
 

 

 
archivo de notas | archivo de especiales | foro LSB | contactanos
 
   

 

 

A r c h i v o // N o t a s

// Búsqueda por tipo de danza

danza contemporánea | abril 07

Alfredo Bravo: Chile contemporáneo | danza contemporánea

Alfredo Bravo ha sido distinguido por la crítica en numerosas oportunidades, premiado por APES como Mejor Figura de Ballet el año 1998, y reconocido por sus pares con el premio ALTAZOR años 2000 y 2005 como Mejor Bailarín.

Comencé  la danza por completa casualidad, a los 8 años entré a hacer patinaje artístico, disciplina que practiqué hasta los 17 años, competí en innumerables campeonatos y tuve la suerte de ser campeón nacional de esta disciplina junto a las coreografías de Arturo Peralta y fue él, siendo un conocido bailarín del ballet nacional, quien me animó ha pasar el examen de admisión en el Conservatorio de Arte de la Universidad de Chile. Yo nunca en mi vida  había visto un ballet en vivo, pero dado que el patinaje artístico cuenta con muchos elementos de la danza, me parecía en ese tiempo muy parecido a bailar sin patines, por lo que me animé. Me seleccionaron y fue ésta mi escuela de formación durante los 4 años de carrera. Luego de estudiar y terminar la carrera de bailarín en la Facultad de Artes, el Instituto Chileno Francés, me entregó una beca para seguir desarrollando mis estudios en Francia, donde estudié y trabajé con la compañía Brumachon. Fue una gran experiencia dicho período  y  un gran aporte en mi formación.
 
Luego de este período, regresé a Chile, donde Maritza Parada -en ese tiempo directora del Ballet Nacional- asiste a una presentación de la obra Folie de la  CIA Brumachon  y me ofrece un contrato para integrar el Ballet Nacional. Todo esto transcurre el año 1994 y es hasta hoy en día la compañía donde trabajo, en la cual me he desarrollado, he crecido y me ha respaldado durante toda mi carrera. Es Gigi Caciuleanu, su director, quien me ha entregado estos últimos años su apoyo y talento en pro de mi desarrollo como artista ,dándome la posibilidad de no tan solo bailar, sino también de componer música para algunos de sus espectáculos.
 
Haciendo un recuerdo en relación a como ha cambiado el público en este transcurso, puedo decir que el mayor cambio ha sido la incorporación de gente joven en la sala,  me da la impresión que los jóvenes  están más hábidos a vivenciar la belleza que puede tener el arte del movimiento con menos prejuicios.
 
Con relación a los artistas de comienzo de los años 90, es decir en el período del paso a la democracia en Chile, puedo recordar que en el aire de esos tiempos había una energía inmensamente creativa, muy idealista y etérea, por lo  que de alguna manera esa necesidad de soltar las amarras, nos hacían sentir que teníamos en las manos todo por hacer, todo por decir y creo que fue un momento  maravilloso en nuestras vidas. Luego, ya con el tiempo, todo encontró un formato y dicha energía comenzó a ser canalizada,  para bien o para mal.
 
La diferencias entre los públicos latinoamericanos y europeos, creo que está básicamente en la forma de expresarse, dado que tengo la impresión que en el sentir somos iguales. En Latinoamérica todo es más cálido. En Europa tenemos distintos públicos según el clima, me parece  que el sol dice mucho de cómo nos relacionamos y, por ende, en cómo exteriorizamos los sentimientos. En nuestro caso, con relación a un espectáculo de espectáculos de danza, he tenido la oportunidad de bailar en distintos países de Europa y  me ha parecido que una misma pieza vista de la misma forma, con el mismo impacto en el público, recibe distintos matices desde el público y su valoración es diferente sólo en la forma.
 
Con relación a Chile y la oferta cultural, creo que lamentablemente está demasiado centrada en la región metropolitana, donde funcionan, por ejemplo, El Ballet Nacional, El Ballet del Teatro Municipal y una cantidad considerable de compañías independientes. Todo esto contrastado a la realidad de las otras regiones, donde sólo tenemos compañías independientes, que desarrollan trabajos importantísimos con recursos esporádicos y con muy poco apoyo.
 
En España tienen un sistema muy interesante, tal vez digno de intentar implementar en nuestros países. No sólo financian la creación de espectáculos, como podría ser el Fondart en Chile, sino que los distintos teatros tienen la posibilidad de postular a un porcentaje de financiamiento de su programación  y con esto se comprometen en contratar un cierto número de espectáculos,  por ejemplo danza contemporánea. Ésto genera en todos los teatros del país un circuito para que las obras creadas no sólo se queden en un estreno y algunas funciones, por lo que el público tiene mayor posibilidades de ver dichos trabajos y los artistas potenciar el trabajo y desarrollarlo mediante dichas presentaciones.
  
La obra que siempre recuerdo con mucha alegría es Mozartissimo, en este trabajo del coreógrafo y actual director del Ballet Nacional Gigi Caciuleanu, me dio la oportunidad de ver cómo trabajaba un gran artista como es Caciuleanu, tanto en lo que el movimiento danzado implica, como también en tantos de los matices a considerar en un espectáculo de danza. En esta obra, interpreto un solo que Caciuleanu creó para mí, es una  serenata de un bailarín con música de la opera Don Juan. Con este trabajo tuve muy buenas críticas y se me entregó un premio de la Asociación de Periodistas de Espectáculos al mejor bailarín. Fue claramente un bello período.
 
Recuerdo con emoción, también, el montaje Carne de aire (2004). Fue un homenaje que Caciuleanu hizo a Pablo Neruda, en los cien años de su natalicio. Yo tuve la oportunidad de dar a conocer una faceta menos conocida para el público del ballet nacional como  es la del compositor, dado que Caciuleanu me invitó a componer la banda sonora. Fue un gran desafío y resultó en la edición musical de parte de la fundación Neruda, gracias a la gestión de Ana María Díaz. En lo coreográfico, bailé el solo de un hombre que espera detrás de una ventana, siendo esto algo muy motivante y tremendamente intenso, dado que bailar música compuesta por mí es algo difícilmente descriptible.
 
En lo musical he compuesto para otros coreógrafos como son Isabel Croxato y Arantxa Sagardoy y en teatro para Alexander Baxter.
 
¿Como me definiría? Bueno, creo que soy bastante trabajólico, muy intenso en mis ideas y la mezcla de lo que son dos amores completamente complementarios en mi vida como es la danza y la música. Me hacen esperar seguir encontrando espacios para la creación y potenciar el desarrollo de las ideas que inventan mi vida en torno al arte.

nathalia heim | nheim@lasegundabohemia.com.ar

volver

Ir al Archivo de Especiales click aquí

Ir al Archivo de Notas click aquí

Sugerinos un tema, una nota, lo que tengas ganas de saber, haciendo click aquí.






 

© Copyright 2007 La Segunda Bohemia :: Danza!. Todos los derechos reservados.